Los agricultores de la Plana Baixa en Castellón viven un verano de desesperación debido a los importantes destrozos causados por manadas de jabalíes y conejos en sus fincas de cítricos. Los afectados estiman pérdidas de miles de euros, describiendo situaciones "para flipar" con conductos de riego destrozados y agujeros en el campo.
Productores de la Vilavella, Vila-real y la Vall d'Uixó muestran su impotencia ante una plaga que "va cada vez a más". "Estamos rodeados. Solo tenemos enemigos", lamenta un agricultor de la Vall, quien considera que el desánimo es "total" y que podría llevarle a "tirar la toalla".
Ante esta situación, La Unió Llauradora i Ramadera ha convocado una protesta para el viernes 10 de julio frente a las Consellerias de Agricultura y Medio Ambiente en València. El objetivo es reclamar medidas "urgentes y eficaces" contra los daños de la fauna silvestre y exigir actuaciones decididas contra el abandono de tierras agrícolas.
La organización denunciará la insuficiencia de las políticas actuales y reclamará una gestión coordinada para reducir la proliferación de especies que causan "importantes pérdidas económicas". Se calcula que el año pasado los daños por fauna silvestre en Castellón ascendieron a 20 millones de euros.
La Unió ha presentado una enmienda a los presupuestos de 2026 para subvencionar medidas preventivas contra los daños de fauna silvestre, dotada con 900.000 euros. Estas ayudas financiarían actuaciones como la instalación de protectores, cierres o sistemas disuasorios.




