La decisión de la munícipe, del PSPV-PSOE, se hizo pública este jueves en el pleno de la corporación municipal. Este anuncio llega después de que el Partido Popular y Compromís votaran en contra de las cuentas para el ejercicio actual, sin que prosperaran las negociaciones con la formación valencianista.
“"Me someteré a una cuestión de confianza ligada al presupuesto, porque si el problema soy yo, ahí me tienen a su disposición."
Ante este escenario, la alcaldesa ha explicado que convocará este viernes un pleno extraordinario para el próximo miércoles. En esta sesión clave, se someterá a votación tanto la cuestión de confianza como el presupuesto municipal, lo que determinará la continuidad del actual equipo de gobierno o la apertura de un nuevo escenario político en el municipio.
Desde la oposición, las posiciones se han mantenido firmes. Un portavoz del Partido Popular ha recordado que su formación ya presentó un documento con propuestas en octubre de 2025, las cuales, según su criterio, deberían haberse ejecutado. Ha subrayado que los contactos con el equipo de gobierno han sido escasos y no se ha alcanzado un acuerdo sólido, lo que ha derivado en un voto negativo que refleja la falta de confianza en la gestión económica.
Por su parte, un representante de Compromís en Almenara también ha justificado el rechazo de su grupo a las cuentas de 2026, poniendo el foco en el desarrollo de las negociaciones políticas. Ha destacado que, tras tres años de mandato, este último ha sido el primero con contactos reales entre las formaciones, abriendo la puerta a un posible acuerdo. Sin embargo, su apoyo estaba condicionado a una mayor implicación en la gestión municipal, incluyendo la asunción de competencias y la participación en la junta local de gobierno. La negativa del equipo de gobierno a permitir su entrada en dicho órgano ha sido determinante para su voto en contra.
La alcaldesa ha respondido a estas críticas defendiendo que existían amplios puntos de coincidencia con las propuestas del Partido Popular y ha lamentado la falta de avances tras un contacto en febrero. En relación con Compromís, ha detallado que se celebraron varias reuniones donde se dejó claro que no se modificaría la estructura de los órganos municipales, una condición que inicialmente habría sido aceptada. No obstante, en fases posteriores, se volvió a plantear la exigencia de formar parte de la junta local de gobierno, lo que el ejecutivo considera inasumible, interpretándolo como una búsqueda de cuotas de poder más que una contribución al interés general.
En paralelo al debate político, la alcaldesa ha advertido de las consecuencias económicas de la no aprobación del presupuesto. Ha recordado que el incumplimiento de la regla de gasto obligaría al Ayuntamiento a adoptar medidas de ajuste. Según ha explicado, la interventora municipal ya ha alertado de esta situación en el marco del Plan Económico Financiero, lo que implica que, sin unas nuevas cuentas aprobadas, el consistorio se vería abocado a realizar recortes o a introducir limitaciones en el gasto público.




