La tensión política en Almenara sigue en aumento tras el rechazo de los presupuestos municipales para 2026. En este contexto, Compromís ha respondido a la decisión de la alcaldesa de someterse a una moción de confianza con duras críticas hacia la gestión del equipo de gobierno.
La formación ha calificado la convocatoria del pleno extraordinario, previsto para el próximo miércoles 29 de abril, como un acto de “irresponsabilidad total” y ha acusado a la alcaldesa de actuar con fines electoralistas. Según Compromís, la política debe servir para mejorar la vida de la gente, no para juegos de estrategia personalista, y subraya que la confianza se gana con hechos, no se exige.
“"La política debe servir para mejorar la vida de la gente, no para juegos de estrategia personalista. La confianza no se exige, se gana con hechos."
Desde la formación valencianista consideran que la decisión de la alcaldesa llega en un momento clave, a un año de las próximas elecciones municipales, y señalan que supone “poner al pueblo a los pies del caballo”. Afirman que durante toda la legislatura han intentado impulsar acuerdos y diálogo con el equipo de gobierno, pero se han encontrado con “un muro”, criticando que el PSPV “prefiere el bloqueo y el espectáculo antes que la negociación honesta”.
El grupo también ha recordado el último pleno municipal, donde, según denuncian, el PSPV y el PP coincidieron en aprobar una bonificación del 95% del ICIO a una empresa, lo que supone un beneficio fiscal cercano a los cuatro millones de euros. Un portavoz de Compromís ha señalado que esta decisión es “incomprensible e imperdonable”, especialmente en un contexto en el que, según afirma, el municipio presenta problemas de mantenimiento en calles, parques y servicios públicos.
La convocatoria de la moción de confianza se produce tras el rechazo de los presupuestos por parte de la oposición. Este mecanismo legal permitirá vincular la aprobación de las cuentas a la continuidad del gobierno. En caso de que la alcaldesa no obtenga el respaldo del pleno, la oposición dispondrá de un mes para presentar una moción de censura. Si no se presenta o no prospera, el presupuesto quedará aprobado automáticamente. Compromís ha insistido en que no aceptará “ningún chantaje político” y ha defendido su posición como una apuesta por la “política útil”, centrada en acuerdos y en la mejora del municipio.




