La actuación, llevada a cabo por la Patrulla Fiscal y de Fronteras (PAFIF) de Oropesa del Mar, permitió intervenir un total de 310 juguetes que estaban siendo comercializados sin cumplir los requisitos legales exigidos.
Durante la inspección, los agentes detectaron que los productos carecían de etiquetado en castellano y no incluían información obligatoria relativa a la seguridad, ni datos identificativos del fabricante, importador o distribuidor.
Estas irregularidades suponen una presunta infracción del Real Decreto 1205/2011, que regula la seguridad de los juguetes, por lo que se procedió al precinto e inmovilización de los artículos.
Los juguetes intervenidos, valorados en 828,90 euros, quedaron bajo custodia del responsable del establecimiento y a disposición del Servicio Territorial de Comercio, Artesanía y Consumo.
La Guardia Civil ha recordado la importancia de que los productos destinados al público, especialmente aquellos dirigidos a menores, cumplan con todas las garantías de seguridad y etiquetado para evitar posibles riesgos.




