El fuego, que se originó en las instalaciones de la empresa Importaco, comenzó a primera hora de la tarde del martes, alrededor de las dos. La rápida intervención de los bomberos permitió asegurar el perímetro para evitar que las llamas se propagaran a las empresas vecinas. No se produjeron daños humanos gracias al plan de evacuación aplicado por la empresa.
La parte más complicada de la extinción se encuentra dentro de la nave quemada, una factoría de producción de almendras, donde la virulencia de las llamas ha provocado grandes destrozos. Parte de la estructura ya se derrumbó anoche y aún se mantiene el riesgo de derrumbe, según han apuntado fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos.
“"Los bomberos trabajan desde fuera del recinto, con una superficie de unos 10.000 metros cuadrados, y auguran que será costoso llegar al centro del incendio."
Esta mañana, las dotaciones sobre el terreno se han reducido a cinco, después de que la víspera se desplegaran nueve. El fuego generó una gran humareda visible desde varios municipios del interior de la provincia de Castellón.




