La actuación se inició a raíz de una alerta recibida por los agentes sobre la posible presencia en España de una persona presuntamente implicada en un asesinato cometido con arma de fuego y relacionado con delitos de tráfico de drogas.
A partir de esta información, la Guardia Civil inició diversas tareas de investigación con el objetivo de localizar al sospechoso. Los agentes llevaron a cabo labores de vigilancia y un seguimiento discreto para determinar el lugar en el que se encontraba escondido.
Las pesquisas permitieron identificar y localizar al reclamado en un apartamento turístico de Benicàssim, donde permanecía fugado. Finalmente, el pasado 10 de junio, los agentes procedieron a su detención.
La rapidez de la actuación policial resultó clave para localizar y arrestar al hombre, que estaba siendo buscado por las autoridades judiciales francesas por su presunta participación en el crimen.




