El fuego se declaró en una zona de cultivo abandonado donde se acumulaban neumáticos y diversos enseres, mezclados con vegetación seca, próxima a la vía del tren. La rápida intervención de los bomberos permitió controlar la situación.
Inicialmente, se desplazaron dos dotaciones de bomberos y una unidad de mando del parque de la Plana Baixa. Posteriormente, se incorporó una unidad adicional de los servicios forestales de la Generalitat Valenciana (GVAbforestals) para reforzar las tareas de extinción ante la evolución del fuego.
Finalmente, el incendio ha quedado totalmente extinguido. Según la información difundida, no constan daños personales. La rápida respuesta operativa fue clave para controlar la propagación del fuego, que se desarrolló en una zona con vegetación seca y terrenos agrícolas en desuso.




