Según un informe reciente de una inmobiliaria especializada en propiedades exclusivas, la evolución del mercado confirma una tendencia de especialización territorial. La costa se establece como destino preferente para compradores de perfil medio-alto y alto, tanto nacionales como internacionales.
La provincia presenta un mercado diverso, influenciado por su estructura geográfica y la coexistencia de distintos modelos residenciales. En este contexto, la capital, Castelló de la Plana, mantiene un papel importante, con un precio medio de 2.175 euros por metro cuadrado. Las operaciones en la capital se concentran mayoritariamente entre los 300.000 y los 650.000 euros, indicando una presencia significativa de vivienda de perfil medio-alto.
Sin embargo, es en el litoral donde se registran los valores más elevados. Benicàssim encabeza la lista, con un precio medio cercano a los 3.000 €/m². Este impulso se debe a la elevada demanda en zonas como Voramar o urbanizaciones próximas al mar, donde la oferta es limitada. El informe señala precios máximos de hasta 3.142 €/m² en esta localidad, situándola a la cabeza de las operaciones inmobiliarias de mayor envergadura.
Le siguen Alcossebre y Peñíscola, con precios medios que oscilan entre los 2.300 y los 2.500 €/m², consolidándose como destinos muy demandados. Alcossebre destaca por su carácter familiar, la calidad de sus playas y un entorno bien conservado. Por su parte, Peñíscola atrae tanto a compradores nacionales como centroeuropeos, favorecida por el encarecimiento de otros mercados mediterráneos.
Otros municipios como Oropesa del Mar muestran un comportamiento dinámico, con un precio medio de 2.138 €/m², gracias a una oferta residencial variada que combina vivienda vacacional y habitual. Zonas como la costa sur de la provincia y Vinaròs se presentan como alternativas más asequibles, con precios entre los 1.500 y los 1.650 €/m², captando demanda de primera y segunda residencia por su relación calidad-precio.
El análisis por tipologías revela una clara segmentación de la demanda. En Peñíscola, predominan los apartamentos en primera línea de mar para familias, mientras que los compradores extranjeros con perspectiva de jubilación optan por villas con jardín y piscina. En Benicàssim, los apartamentos de dos a tres dormitorios son populares como segunda residencia, y las viviendas unifamiliares como primera residencia para familias locales. En Oropesa del Mar, el comprador extranjero se inclina tanto por apartamentos en primera línea como por adosados o villas en urbanizaciones consolidadas.
En cuanto al perfil del comprador, el cliente nacional domina el 57% de las operaciones, frente al 43% de extranjeros. El peso internacional sigue siendo relevante, especialmente en zonas costeras. El 52% de las compraventas ha requerido hipoteca, mientras que el 48% se ha realizado con recursos propios, reflejando un mayor recurso al crédito en un contexto de aumento de precios y descenso de los tipos de interés.
El mercado del alquiler también muestra una dispersión de precios. El precio medio de los arrendamientos en la provincia se sitúa en 22,1 €/m², con un rango que va desde los 6,9 €/m² hasta los 66,5 €/m². La vivienda más demandada en alquiler tiene una superficie media de 119 metros cuadrados y dos o tres dormitorios, dirigida principalmente a arrendatarios nacionales.




