Estas casetas de madera funcionan como puntos de intercambio gratuito de libros, permitiendo que cualquier persona pueda depositar un ejemplar ya leído o coger otro que le interese. El objetivo principal es fomentar el hábito de la lectura entre los vecinos y visitantes de la localidad.
“"A través de distintos puntos de intercambio repartidos por el municipio, vecinos y visitantes pueden coger un libro, leerlo y devolverlo después, o dejar otro para que continúe su camino y encuentre nuevos lectores."
La iniciativa, conocida también como bookcrossing o bibliotecas libres, facilita el acceso gratuito a la literatura para todos los públicos. El ayuntamiento busca que estas bibliotecas despierten la curiosidad y ofrezcan una nueva forma de disfrutar del espacio público.
Las casetas han sido fabricadas por el personal de la brigada municipal utilizando materiales reciclados. Esta actuación subraya el compromiso del consistorio con la sostenibilidad y el aprovechamiento responsable de los recursos, integrando criterios de economía circular en el desarrollo de iniciativas culturales y de uso comunitario.




