La jornada, declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico, estuvo marcada por la devoción a la patrona, el reparto gastronómico y una alta participación ciudadana. Los actos oficiales comenzaron con la solemne misa en la parroquia de la Natividad de Nuestra Señora, con la presencia de la reina de las fiestas, Martina Caparrós, la corte de honor y representantes municipales encabezados por la alcaldesa, María Tormo. También asistieron autoridades autonómicas y provinciales como Vicente Martínez Mus, Vicente Tejedo, Antonia García Valls y Luis Martínez.
Tras la tradicional mascletà y la visita institucional a la residencia municipal Vicente Vilar Morellá, se llevó a cabo la bendición de Les Calderes y el posterior reparto del arroz. La alcaldesa destacó que la celebración representa "la solidaridad, la convivencia y el espíritu de unión que caracteriza al pueblo de Almassora", subrayando el arraigo histórico y emocional de esta tradición.
En el marco de la jornada, el Ayuntamiento entregó la Caldera de Honor a la empresa Two7Tiles por su recorrido innovador en el sector cerámico. La firma, fundada en 2010 y especializada en porcelánico de gran formato, ha sido reconocida por el desarrollo de técnicas y maquinaria propia. El galardón fue recogido por Ramón Muñoz Montiel y sus padres, Andrés Muñoz Simón y Rafela Montiel Briones.
Durante los actos, también se entregó a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Almassora un cheque solidario de 6.655 euros, recaudados durante la Romería. La presidenta local de la entidad, Ramona Palomares, y la presidenta provincial de la AECC, Maira Barrieras, fueron las encargadas de recogerlo.
Este año se repartieron cerca de 8.000 raciones de arroz elaboradas en 52 calderas, de las cuales 22 se cocinan en la calle, manteniendo viva una de las tradiciones gastronómicas y populares más emblemáticas de Almassora. La jornada concluirá con la tradicional procesión en honor a Santa Quitèria y una traca final.




