El ex presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, estuvo en Altea el lunes para dar el pésame a la viuda del artista Pepe Azorín, con quien mantiene una profunda amistad. El homenaje se celebró en Palau Altea, donde se expone la última muestra del pintor, titulada Temps a Altea.
Puig recorrió la exposición acompañado por la viuda del artista y por cargos del PSPV de la Marina Baixa, incluyendo al alcalde de Altea, Diego Zaragozí, los ediles Deo Sánchez, Anna Lanuza y Jose M Borja, y la secretaria comarcal del PSPV, Mayte García. La exposición, que fue inaugurada por Azorín hace unos meses, muestra su intenso trabajo en dibujos realizados durante un año y medio.
Pepe Azorín, nacido en Yecla pero fuertemente vinculado a Altea por su trabajo como profesor en el IES Bellaguarda, falleció el pasado 15 de marzo a los 86 años. Su obra se caracteriza por torsos desnudos abrazados, manos rugosas y protectoras, y manos que sujetan ramas de algarrobo, reflejando su pasión por la creación.
El artista deja una huella imborrable en Altea, no solo por sus enseñanzas, sino también por obras escultóricas emblemáticas como El abrazo, que forma parte del paisaje alteano, y Dibuixar l'Espai, ubicada en el campus de la Universidad de Alicante.




