El incidente tuvo lugar alrededor de las 14:30 horas del domingo, cuando una parte del techo del comedor del hotel se desprendió, cayendo sobre algunos de los clientes que se encontraban almorzando. Como consecuencia, siete turistas sufrieron contusiones, aunque ninguno de ellos con heridas de gravedad.
Dos de los afectados, una menor de 8 años y un hombre de 78, recibieron el alta en el mismo lugar de los hechos. El resto fueron trasladados al Hospital Marina Baixa y a la Clínica Benidorm, siendo dados de alta progresivamente durante la tarde del domingo, con el último paciente abandonando el centro médico a las 21:30 horas.
“"No ha habido sangre, todo han sido contusionados."
La dirección de la empresa Hoteles Poseidón ha iniciado una inspección exhaustiva de la instalación de pladur para determinar las causas exactas del derrumbe. Aunque no se descarta que la antigüedad del hotel, que data de los años 90, pueda haber influido, se está a la espera del informe técnico del arquitecto municipal.
Los clientes afectados han sido reubicados en el comedor del hotel adyacente, el Poseidón Centro, mientras se resuelve la situación. Testigos presenciales relataron el gran susto vivido, destacando la fortuna de que la zona de la caída no estuviera completamente llena de comensales en ese momento.




