Los hechos ocurrieron el sábado por la tarde durante un dispositivo de control de vehículos de movilidad personal (VMP). El conductor desobedeció una orden de alto e inició una huida a gran velocidad por varias vías urbanas, incluyendo calles cercanas a la playa y al ayuntamiento.
Los agentes lograron localizar y controlar al conductor sin que se produjeran incidentes personales. Tras inspeccionar el vehículo, se comprobó que presentaba alteraciones técnicas que le permitían superar ampliamente las velocidades permitidas. La velocidad máxima registrada, 104 km/h, fue verificada por los equipos de metrología policial.
La intervención resultó en la detección de numerosas infracciones graves. El conductor ha sido sancionado por conducción temeraria, por circular sin seguro y por carecer del certificado de registro del vehículo.
Estos controles forman parte de las actuaciones de la Policía Local para garantizar el cumplimiento de la normativa de tráfico y prevenir conductas que comprometen la seguridad vial.




