Rafa Carrió (Dénia, 1957), de Compromís, está a pocas semanas de convertirse en alcalde de la ciudad para el último año de mandato, según el pacto de gobierno firmado con el PSPV de Vicent Grimalt. En una entrevista realizada en el Castillo de Dénia, Carrió expresa su visión sobre la transición, el legado del gobierno actual y sus objetivos para el próximo año.
Sobre la transición, Carrió manifiesta que, aunque hay días con «el gusanillo ahí», su experiencia le permite tenerlo «casi todo pensado y previsto», y hasta desearía que fuera «mañana mismo» para empezar a trabajar. Considera que el cambio principal vendrá en las formas, buscando integrar a la mayoría de la gente a través del diálogo para conseguir mayorías que cohesionen la ciudad y la preparen mejor para los retos futuros.
Carrió quiere que su año como alcalde sirva para visibilizar la importancia de Compromís en la transformación de la ciudad desde 2015. Desea que la ciudadanía note «cercanía», «amabilidad» y «humildad», y que no haya un cambio en él a nivel personal. Destaca la continuidad de los proyectos iniciados en 2015, como un modelo de ciudad «amable, culta, deportiva, saludable», pero enfatiza la importancia de la «sintonía con la gente» y la participación en la toma de decisiones.
Respecto al pacto de gobierno con el PSPV, reconoce que ha funcionado en la continuidad de los proyectos, a pesar de los «errores» y una comunicación menos directa que ha podido perjudicar el acuerdo. «En nuestro acuerdo no estaba que tuviéramos que apoyar al PSPV de por sí en todas las cosas», señala, y recuerda que han tenido que «tragarse muchos sapos» para mantener un gobierno progresista. Considera que Compromís ha sido «clave» para gobernar, ya que sin su apoyo el PSPV no lo habría hecho o lo habría hecho «de otra manera».
Carrió afirma sentirse «totalmente libre» para tomar decisiones, incluso «cambios drásticos», siempre que sean por el futuro de la ciudad. Ante la posibilidad de cambiar concejalías, indica que «las cosas que funcionan no se deben tocar», pero si algo no funciona, «se debe cambiar». Considera que el PSPV «no está en condiciones de amenazarnos» y que deberían «cuidarnos, mimarnos y querernos».
De cara al futuro, si se repitiera el resultado electoral de hace tres años, Carrió indica que Compromís siempre optará por gobernar si se pueden hacer cosas, a pesar de que en 2019 el PSPV les dejó «tirados». Como objetivos irrenunciables para su año como alcalde, menciona hacer realidad el Espai Polivalent, retomar el proyecto de la residencia y conseguir financiación para el nuevo pabellón. También apuesta por crear un parque público de vivienda de alquiler regulado, posiblemente con la Sareb, y por la peatonalización de más zonas, como el paseo del Saladar.
En cuanto a las infraestructuras, Carrió lamenta que Dénia esté «maltratada» por la Generalitat, con proyectos paralizados como el conservatorio, el CRIS, el CEM, el segundo centro de salud y la residencia. También reivindica una mayor colaboración comarcal para defender cuestiones como el tren o el hospital.
En materia lingüística, considera que el valenciano no está suficientemente protegido en Dénia y que se está incumpliendo el Estatuto de Autonomía y la Ley de Señas. «Nosotros queremos ser la capital del valenciano», afirma, criticando la falta de apoyo de los gobiernos de derecha y extrema derecha a la lengua y a la Acadèmia Valenciana de la Llengua.
Finalmente, Carrió señala la necesidad de un auditorio o un gran espacio como el «Compromís Arena» para grandes eventos culturales, y conectar las infraestructuras culturales existentes para crear un «pack cultural» de la ciudad, incluyendo museos y yacimientos como el Alt de Benimaquia.




