Oliva avanza en la reconstrucción del puente del Tonyinero sin el compromiso de la Diputación de Alicante

El Ayuntamiento de Oliva y la Diputación de Valencia acuerdan la financiación del 50% del proyecto, mientras Dénia busca apoyo para su parte.

Imagen de un puente en reconstrucción sobre un río, con materiales de construcción visibles, bajo un cielo azul claro.
IA

Imagen de un puente en reconstrucción sobre un río, con materiales de construcción visibles, bajo un cielo azul claro.

El Ayuntamiento de Oliva ha anunciado un acuerdo con la Diputación de Valencia para financiar el 50% de la reconstrucción del puente del Tonyinero, que conecta con Dénia, mientras esta última aún no tiene el compromiso de la Diputación de Alicante.

El futuro del puente del Tonyinero, que une Dénia y Oliva sobre el río Molinell, empieza a desbloquearse tras años de deterioro y meses de cierre. Desde que tuvo que clausurarse el pasado mes de diciembre por seguridad, los ayuntamientos de ambos municipios trabajan coordinadamente para buscar una solución. Hoy, el consistorio olivense ha anunciado que ya está garantizada la financiación de la mitad del proyecto.
El Ayuntamiento de Oliva ha confirmado que la Diputación de Valencia asumirá el 50% de la financiación correspondiente a su término municipal. Por su parte, Dénia ha intentado que la Diputación de Alicante se haga cargo del otro 50%, pero esta, al menos por el momento, no se ha comprometido. No obstante, el gobierno de Dénia ha mostrado su disposición a financiar ese 50% si no lo hace la Diputación.

"El puente del Tonyinero es mitad de Oliva y mitad de Dénia."

la alcaldesa de Oliva
La decisión de reconstruir el puente ha generado malestar entre los vecinos afectados, agrupados en la Associació Pont del Tonyinero, ya que no han sido informados del acuerdo y advierten de que, más allá de una solución a largo plazo, necesitan un puente provisional de manera urgente. La presidenta de la asociación ha expresado su sorpresa por la falta de comunicación.
El puente permanece clausurado desde finales de 2025 después de que informes técnicos alertaran de un grave deterioro estructural y riesgo de desprendimiento. La falta de mantenimiento durante décadas ha llevado a una situación límite que obliga ahora a plantear directamente su sustitución. Su cierre ha tenido un impacto directo en la vida diaria de vecinos y visitantes, especialmente en la zona de Les Deveses, obligando a desvíos por la N-332 y alargando considerablemente los trayectos entre ambas localidades.