El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) ha registrado más de 55.000 visitantes en la exposición Rituales de pastores, que presenta los hallazgos sobre el primer caso de canibalismo no violento del Neolítico en el sureste peninsular, datado hace 6.400 años. Estas prácticas se atribuyen a rituales funerarios de duelo.
La muestra, inaugurada el 22 de diciembre de 2025, es el resultado de un extenso proyecto de excavaciones arqueológicas llevado a cabo entre 2007 y 2021 en la Cova del Randero, situada en Pedreguer (la Marina Alta). El proyecto fue impulsado por la Diputación Provincial en colaboración con el ayuntamiento de la localidad.
Entre las piezas expuestas destacan un cráneo utilizado como reliquia, una vasija y, especialmente, la mandíbula izquierda de un niño de 7 a 8 años y restos de un bebé. En estos últimos se han detectado mordeduras y marcas de corte, indicativas de canibalismo sin signos de violencia, descartando motivos de nutrición o enfrentamiento.
Los expertos interpretan estas prácticas como parte de rituales funerarios neolíticos, convirtiendo la Cova del Randero en un yacimiento de gran relevancia. Durante el Neolítico Medio, el lugar sirvió de refugio para grupos de pastores, con espacios diferenciados para el ganado y para el descanso de los humanos y procesamiento de carne.
Posteriormente, en el Neolítico Final-Calcolítico, la cueva también fue utilizada como espacio de enterramiento. Las marcas encontradas en la mandíbula del niño sugieren un tratamiento particular de los cuerpos, posiblemente como expresión de afecto o preservación del vínculo con el difunto.
Otro de los descubrimientos notables es un cráneo completo de un varón adulto, hallado aislado y protegido por piedras en una galería interna, datado alrededor del 3.400 a.C.




