La temporada 2026 ha sido generosa en precipitaciones, y si cada fin de semana se tuvieran que suspender las actividades deportivas por la lluvia, la competición no terminaría nunca. Por ello, el fútbol base continuó en Dénia, a pesar de la alerta de nivel amarillo y la lluvia que, en algunos momentos de la mañana, cayó con considerable fuerza.
La intensidad de las precipitaciones se reflejó en los datos de la estación de Joan Chabàs en Dénia, que a las 12:00 del mediodía había registrado 15 mm de lluvia desde las 8:30 de la mañana, siendo la más afectada de la Marina Alta en ese momento, antes de ser superada por la de Pego.
En el campo Diego Mena, los canalones desaguaban con gran caudal mientras se disputaba un partido de categoría infantil entre la Escuela Municipal de Dénia y la de Benitatxell. Jugar bajo el chaparrón no fue fácil, ya que el balón se frenaba por el agua estancada, obligando a los entrenadores a adaptar sus instrucciones. En ocasiones, los elementos se convierten en un rival más en el terreno de juego.




