Dénia exige al Consell no reventar el modelo de ciudad con edificios de 10 pisos

El gobierno local acepta consensuar el desbloqueo de la ronda del puerto, pero rechaza aumentar la edificabilidad en la zona.

Fachada del ayuntamiento de Dénia con balcones y barandillas de hierro, bañada por la luz del sol de la tarde.
IA

Fachada del ayuntamiento de Dénia con balcones y barandillas de hierro, bañada por la luz del sol de la tarde.

El Ayuntamiento de Dénia ha expresado su preocupación al Consell por la propuesta de edificios de hasta 10 alturas en la futura ronda del puerto, insistiendo en la necesidad de respetar el modelo urbanístico local.

Después de meses de silencio, ambas administraciones han retomado el diálogo en un tono respetuoso, buscando un acuerdo para desbloquear la ronda norte de circunvalación, conocida como Vía Parque. Esta infraestructura es crucial para mejorar el acceso al puerto y descongestionar el tráfico en el casco urbano de Dénia.
Sin embargo, el gobierno local, encabezado por el alcalde y el vicealcalde, salió de la reunión con el conseller de Territorio con dudas significativas. La principal discrepancia radica en la propuesta de la Generalitat de ejecutar un plan especial urbanístico, el PAI Torrecremada, que permitiría a los propietarios de la zona aumentar la edificabilidad de los futuros edificios a cambio de financiar la circunvalación.

"El desarrollo de esta ronda no puede entorpecer nuestro modelo de ciudad. La Generalitat rompería los límites a la construcción impuestos por el planeamiento e reventaría el modelo que ha decidido nuestro municipio, invadiendo competencias municipales."

la concejala de Territorio
Este plan implicaría la construcción de torres de hasta 8 o 10 alturas, cuando el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Dénia solo prevé edificaciones de cuatro y cinco pisos. Además, el PAI pondría en peligro las viviendas de protección social contempladas para esa área.
El gobierno municipal aspira a que el Consell asuma el coste de la circunvalación sin ningún peaje urbanístico, considerando que el vial es vital para el futuro de un puerto que depende de la Generalitat y genera importantes dividendos. También se pidió la anulación de convenios privados con propietarios que mejoraban los parámetros urbanísticos, ya que han sido rechazados por un juzgado, pero la Conselleria solo indicó que los estudiarían.
Otro punto de fricción es el recurso presentado por la Generalitat contra la norma municipal de registro de aprovechamientos. La Conselleria se negó a retirarlo, a pesar de que la norma es una cuestión exclusiva del municipio para desarrollar el detalle del PGOU.