Cientos de viviendas en Monte Pego, seis días sin agua
La situación, que afecta principalmente a pensionistas, es el tercer corte importante en dos meses y genera preocupación por la salubridad.
Por Pau Ferrer Castelló
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Imagen genérica de un grifo seco en un lavabo, simbolizando la falta de agua.
Cientos de residentes en la macrourbanización de Monte Pego, en la Marina Alta, han sufrido seis días consecutivos sin suministro de agua, una situación que se repite por tercera vez en los últimos dos meses y que genera una grave preocupación por la salubridad.
La falta de agua afecta a numerosos hogares en esta histórica urbanización, que comenzó a construirse en 1974 y que se extiende por los términos municipales de Pego, Dénia, El Ràfol d’Almúnia y Benimeli. Los vecinos, muchos de ellos pensionistas, expresan su indignación ante la situación, que consideran "inhumana" y que les impide realizar tareas básicas de higiene y limpieza.
La promotora Monte Pego SA ha declinado la responsabilidad, atribuyendo la incidencia a la Comunidad de Bienes Pozo El Salvador, encargada del suministro a la urbanización. La promotora ha anunciado que emprenderá acciones legales contra esta comunidad por la falta de reparación de las averías. Según Monte Pego SA, el presidente del Pozo El Salvador habría asegurado que una nueva bomba de extracción se instalará el próximo martes, lo que ha exasperado aún más a los residentes, que deberán soportar más días sin agua.
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"La incidencia es absolutamente ajena a nuestra mercantil y obedece exclusivamente a causas imputables a la CB Pozo El Salvador, del que se suministra el agua a la urbanización."
Los afectados critican a la promotora por no haber garantizado unas instalaciones dignas y por la recurrencia de los cortes, que siempre se atribuyen a causas diferentes. La situación es especialmente grave para la población de edad avanzada, ya que la falta de agua para la higiene personal y el uso del inodoro pone en riesgo su salud y dignidad. Algunos vecinos incluso plantean la posibilidad de dejar de pagar las facturas o exigir indemnizaciones si no se ofrecen soluciones duraderas.
No todos los vecinos tienen piscina y, aunque tengan, muchos no son capaces de levantar un cubo de agua cada vez que han de ir al inodoro porque son mayoritariamente pensionistas.