Los ocupantes de un vehículo tuvieron que salir precipitadamente al detectar un fuerte olor a gasolina y humo saliendo del motor. En pocos minutos, el coche, que circulaba por la urbanización Gran Sol, en Calp, se convirtió en una bola de fuego. Afortunadamente, los ocupantes resultaron ilesos.
Patrullas de la Policía Local de Calp acudieron rápidamente para asegurar la zona y regular el tráfico. Posteriormente, los bomberos del parque de Benissa llegaron para sofocar las llamas. Su rápida actuación fue clave para evitar que el fuego se propagara a los setos de los chalés cercanos.
Protección Civil de Calp también intervino, prestando apoyo a los bomberos en las tareas de extinción. El incendio fue muy aparatoso, y el coche quedó completamente calcinado.




