Tras una jornada festiva marcada por incidentes incívicos, el consistorio ha emitido un comunicado en redes sociales para denunciar los hechos. Los actos vandálicos incluyen el destrozo de mobiliario urbano, el robo de mesas, sillas y carpas, señales de tráfico arrancadas y contenedores de basura volcados. Además, se denunció el abandono de enseres y residuos por parte de los asistentes.
“"Es lamentable que seamos nosotros mismos quienes estemos ensuciando y degradando el lugar donde vivimos."
El equipo de gobierno ha expresado su decepción al confirmar que los responsables de estos actos son vecinos de la localidad. La Policía Local ya ha abierto una investigación para identificar a los culpables y aplicará la ley con la máxima firmeza.
Las medidas incluyen sanciones económicas significativas, de acuerdo con la Ordenanza Municipal de Convivencia. El Ayuntamiento recuerda que dañar o retirar señalización vial no es una simple gamberrada, sino un delito tipificado en el artículo 385 del Código Penal, que puede conllevar penas de prisión y poner en riesgo la vida de conductores y motoristas.
La gravedad de los hechos ha llevado al consistorio a considerar la suspensión del resto de los actos festivos si no cesa el incivismo. El mensaje es claro: sin respeto, no habrá fiesta. El equipo de gobierno no permitirá que la mayoría de los vecinos paguen las consecuencias de la actitud de unos pocos.
El comunicado concluye con una defensa de los trabajadores públicos, calificando de indigno que tengan que hacerse cargo de las consecuencias de estos actos irresponsables. La Policía Local ha emitido una advertencia contundente: quien no sepa vivir en sociedad, que se quede en casa, buscando garantizar la seguridad y el disfrute de las fiestas, pero no a cualquier precio.




