El arresto se produjo tras una investigación que reveló que el detenido operaba en municipios como Teulada, Moraira, Calp y Altea. Su forma de actuar consistía en acercarse a sus víctimas mientras simulaba una conversación telefónica, con el objetivo de distraerlas y sustraer sus pertenencias sin que se dieran cuenta.
Además de los 25 delitos de hurto que se le imputan, el individuo también ha sido acusado de un delito de estafa. Las autoridades descubrieron que sobre él pesaba una orden judicial de búsqueda, detención y personación, así como una orden de expulsión del territorio nacional por hechos anteriores.
La operación policial ha sido coordinada por la Guardia Civil de Alicante, que ha logrado poner fin a una serie de delitos que habían generado preocupación en la comarca de la Marina Alta.




