Esta medida responde a las denuncias que el vecindario ha estado presentando durante una década. La sentencia, emitida por un tribunal de instancia, establece que la contaminación acústica producida por el circuito de karts ha causado daños morales y ha vulnerado el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio.
Para afrontar esta situación judicialmente, los vecinos han contado con el mismo abogado que ganó el juicio por las denuncias al ruido de los conciertos de la Ciudad de las Artes. Un portavoz vecinal ha señalado que el ruido es insoportable para los habitantes de las zonas limítrofes, describiéndolo como un «avispero» continuo.
El circuito de karts, que es un referente nacional y donde entrenan pilotos valencianos, solo posee permiso para karts infantiles de poca cilindrada y en horario diurno, según la acusación. Esto implica que no dispone de los permisos necesarios para la actividad que realiza habitualmente.
Las pruebas periciales encargadas por los demandantes, realizadas en noviembre de 2023 y en marzo y septiembre de 2024, registraron promedios de entre 57,2 y 72,5 decibelios. Estos niveles superan los 55 decibelios que establece la legislación valenciana aprobada en 2002.
La defensa del consistorio se basó en cuatro auditorías realizadas por una empresa acreditada e intentó cuestionar la legitimidad de los demandantes, argumentando que no residían habitualmente en la urbanización Las Pedrizas, pero esta argumentación no tuvo éxito. El consistorio estudiará la sentencia publicada el pasado lunes y ha asegurado que «vigilaremos que la instalación cumpla con los requisitos de la licencia de la actividad».




