Este cambio responde a la necesidad de modernizar el servicio y cumplir con las exigencias ambientales actuales, según ha explicado un portavoz de la entidad. La decisión se fundamenta en más de seis años de estudios técnicos y en experiencias exitosas en otros territorios, demostrando su eficacia.
“"No estamos aquí para mirar hacia otro lado. Estamos aquí para tomar decisiones que mejoren la vida de nuestros pueblos, aunque impliquen cambios importantes."
El objetivo principal es aumentar los niveles de reciclaje mediante una mejor separación de los residuos en origen. Los contenedores de vidrio, papel y cartón, y envases continuarán disponibles las 24 horas, mientras que la fracción orgánica y el resto pasarán a recogida puerta a puerta. También se prevén áreas de emergencia en todos los municipios y buzones con cierre electrónico para mejorar la higiene y evitar el acceso de animales.
La implantación de este sistema conllevará una inversión importante, ya que cada vivienda dispondrá de material específico para la separación de residuos. Además, se renovará parte del servicio con vehículos eléctricos y maquinaria más silenciosa y menos contaminante. Este proyecto también responde a las exigencias de la normativa europea en materia de reciclaje.
“"Cada euro invertido tiene retorno en forma de limpieza, eficiencia y futuro."
La participación ciudadana será clave, con mecanismos de incentivo para reconocer las buenas prácticas. Antes de la implantación, la Mancomunidad llevará a cabo una campaña informativa en todos los municipios, con sesiones explicativas y espacios de participación para resolver dudas y fomentar la colaboración.




