La Mancomunidad de la Canal de Navarrés aprobó hace años la implantación del sistema de recogida de basura puerta a puerta para cumplir los objetivos de reducción de residuos exigidos por la Unión Europea. Tras un período de preparación y charlas en los municipios, el reparto masivo de cubos a las familias ha desencadenado una campaña de recogida de firmas que busca la paralización del servicio.
La plataforma que canaliza el rechazo, con base en Navarrés, ha recopilado cientos de rúbricas de los siete municipios de la comarca. El documento de oposición argumenta que una medida de este alcance no debe adoptarse sin información suficiente, debate público real y una valoración seria de su impacto práctico. Entre los motivos esgrimidos, se señalan supuestos problemas de higiene y salubridad, y una menor comodidad para los vecinos por tener que sacar cada fracción de residuo en horas y días concretos.
Los detractores del sistema también expresan preocupación por un "especial perjuicio para personas mayores o con dificultades de movilidad", ya que no todos los vecinos pueden gestionar fácilmente la separación, almacenamiento y depósito de residuos bajo un sistema rígido. Además, apuntan a una "afectación a la intimidad y a la privacidad" al exponer los hábitos domésticos y rutinas personales al depositar la basura en la puerta de cada vivienda.
“"La acumulación visible de bolsas, cubos o recipientes en las calles puede perjudicar la limpieza visual y el aspecto general del pueblo."
El documento pide que no se implante el sistema sin escuchar a los vecinos, que se abra un proceso de información y participación real con reuniones públicas, y que se estudien alternativas más prácticas, limpias, cómodas y adecuadas. También solicitan que se hagan públicos los informes técnicos y económicos que justifiquen la necesidad de este sistema.
Sin embargo, el Plan de Gestión de Residuos de la Mancomunidad de la Canal de Navarrés, elaborado en 2021 por una consultoría especializada, concluyó que el modelo puerta a puerta "es la opción más eficaz para la separación de residuos en origen". Actualmente, la recogida selectiva en la comarca apenas alcanza el 14%, muy lejos del porcentaje exigido por la ley, y con el nuevo sistema se prevé alcanzar el 70%.
La reducción de los residuos no reciclables debería redundar en una rebaja en la factura que pagan los vecinos, como se ha constatado en la experiencia similar implantada en varios municipios de la Ribera. Allí, el sistema puerta a puerta ha multiplicado hasta por cuatro la recogida de orgánicos y ha reducido significativamente la cantidad de residuos impropios, disminuyendo la tasa que pagan las familias.
El PSOE de Anna ha hecho un llamamiento a la calma y la responsabilidad, cuestionando la "campaña de desinformación en redes sociales". Los socialistas recuerdan que el sistema está "avalado por informes técnicos y económicos y con el consenso de la Mancomunidad", y que se ha informado a la ciudadanía mediante reuniones en todas las poblaciones. Recalcan que la subida del recibo era inevitable para evitar sanciones de la Unión Europea por incumplimiento de los objetivos de reciclaje.




