La calle 7 de l'Omet sufrió las consecuencias más severas del desbordamiento, dejando una decena de viviendas inhabitables y los accesos destruidos. El Consistorio ha presentado el proyecto de ejecución, que ya cuenta con el visto bueno del departamento de Urbanismo, para devolver la seguridad a la zona.
La inversión, financiada por el Gobierno de España, supera los 10 millones de euros. Mientras tanto, las familias afectadas continúan reubicadas de forma gratuita en viviendas de la SAREB, una medida que se mantendrá hasta que puedan regresar a sus propiedades con seguridad.
El objetivo del Ayuntamiento es licitar el proyecto con la máxima celeridad para poder iniciar las obras en torno al mes de septiembre. La intervención no solo se centrará en la reparación de la calle, sino también en la consolidación de la ladera del barranco para evitar nuevos desprendimientos en el futuro.
Además de la reconstrucción, el Ayuntamiento ha propuesto una medida innovadora: la compra de las viviendas afectadas. Esta opción, fruto de las últimas modificaciones legislativas del Ejecutivo central, permitiría adquirir las propiedades a precio de tasación certificada para derribarlas y transformar la zona en un espacio verde.
“"Serán los propietarios los que libremente elijan si venden o no para poder llevar a cabo el proyecto de zonas verdes."
Para que este plan de renaturalización salga adelante, sería necesario que todos los afectados de una misma zona accedieran a la venta. En caso contrario, se mantendrá el plan de reconstrucción residencial previsto. Esta doble vía busca reparar los daños y ofrecer una salida a las familias que prefieran no volver a habitar una zona sensible a inundaciones, apostando por un urbanismo más resiliente y adaptado al medio natural.




