La acumulación de vehículos en la hora punta es la causa principal de estas retenciones, que afectan especialmente a las autovías de circunvalación y los accesos desde poblaciones como Silla, Aldaia y Alboraia.
El punto más crítico se ha localizado en la V-31, conocida como la Pista de Silla, donde los conductores se han enfrentado a 5,5 kilómetros de circulación irregular. Este tramo se extiende desde el kilómetro 2.5 en Silla hasta el kilómetro 8 en Catarroja, en sentido creciente hacia la capital.
La situación tampoco mejora en la V-30, donde la congestión se fragmenta en varios tramos: en la zona de Forn d'Alcedo, se han registrado 3,5 kilómetros de atasco (del km 6.5 al 10 en dirección a la A-7), mientras que a la altura de Xirivella se ha sumado 1 kilómetro adicional de tráfico lento en sentido Puerto.
La A-7 también presenta complicaciones significativas, especialmente a su paso por Aldaia, con 2 kilómetros de retención entre los puntos kilométricos 339 y 337 hacia Barcelona. Por su parte, la CV-36, principal acceso desde Torrent, registra 2,88 kilómetros de parones desde el kilómetro 3 en Picanya hasta el 0.12, dificultando enormemente la entrada a València.
En cuanto a la A-3, la DGT advierte de dos focos de conflicto debido al volumen de vehículos: el primero en el Polígono Industrial Este con 1 kilómetro de parada (del km 337 al 338) y el segundo en el Barrio de Sant Josep con 1,7 kilómetros (del km 350.06 al 351.76), ambos en sentido entrada.
La zona norte no se libra del colapso, con la CV-30 sumando 2 kilómetros de nivel amarillo en Benimàmet-Beniferri (del km 2 al 0), la CV-31 con 1 kilómetro de tráfico lento hacia el Puerto, y la V-21 en Alboraia, que registra otro kilómetro de retención entre los puntos 17 y 18. Finalmente, los accesos secundarios por Forn d'Alcedo complican aún más el enlace con la A-7, sumando 4,5 kilómetros de congestión entre los kilómetros 5 y 9.5.




