La resolución de la Conselleria de Justicia, que afecta a 200 plazas temporales de funcionarios judiciales en todo el territorio, supondrá que el juzgado de Catarroja perderá a cuatro de las cinco funcionarias que apoyaban la investigación de la gestión de la gota fría. Esta situación, según la jueza, es crítica, ya que el personal afectado conocía el procedimiento desde el 26 de marzo de 2025 y funcionaba como un equipo cohesionado.
“"La eliminación prácticamente total de los medios personales y la insuficiencia de los medios materiales afectan ineludiblemente la instrucción del procedimiento."
El Consell, por su parte, ha justificado esta medida como parte de un proceso de estabilización de las plantillas, asegurando que los 200 trabajadores de refuerzo más antiguos se convertirán en personal permanente. Miguel Barrachina, portavoz del Consell, ha afirmado que el objetivo es transformar el refuerzo en plazas estructurales y permanentes para mejorar la calidad del servicio.
No obstante, la jueza Ruiz Tobarra ha denunciado que, además del recorte de personal, la causa de la gota fría ya sufre una falta de medios materiales, con salas de vistas y equipos informáticos "claramente insuficientes" para atender la complejidad del caso con la celeridad necesaria.
Ante esta situación, la jueza ha dictado medidas para adaptarse a la nueva realidad, ordenando que las grabaciones de las declaraciones testificales, periciales y de los investigados realizadas a partir del 30 de junio se entreguen a las partes sin transcripción. Asimismo, ha indicado que los ofrecimientos de acciones a los perjudicados y las declaraciones testificales de piezas de muertes y lesiones continuarán sin registrarse en el sistema informático, y que las notificaciones a las partes personadas se realizarán a través del acta correspondiente.




