Esta intervención, con un presupuesto de 335.494 euros, se prolongará durante cinco meses y complementa la reconstrucción del puente sobre el barranco del Poyo, que colapsó por la riada y supuso una inversión de emergencia de 12,5 millones de euros.
Tras restablecer la circulación en la CV-33, por donde transitan diariamente 48.000 vehículos, los trabajos actuales se centran en la reparación de los taludes en ambos márgenes de la carretera. Aunque estos no suponían un riesgo inminente para la seguridad vial, su afección requería una intervención específica que ahora se ejecutará dentro del contrato de conservación de la zona centro de Valencia.
Las obras se desarrollarán entre los puntos kilométricos 7+500 y 8+000, desde la calzada de la CV-33 y desde los enlaces del margen derecho que conectan esta vía, en sentido València, con los municipios de Picanya y Torrent.
Entre las actuaciones previstas por la Dirección General de Infraestructuras Terrestres se incluye la reconstrucción de los perfiles de los taludes para garantizar su estabilidad frente a episodios de lluvia, así como la reposición del vallado de cerramiento dañado por la DANA. En las zonas con mayores afecciones se ejecutarán trabajos con escollera, mientras que en los tramos menos afectados se llevarán a cabo labores de estabilización.
Asimismo, durante los cinco meses que se extenderá la actuación, se retirará y repondrá un tramo de bionda con importantes desperfectos y se procederá al hormigonado de cunetas y bermas para reforzar la protección del tramo. La ejecución de las obras comportará afecciones puntuales al tráfico, que estarán debidamente señalizadas y se comunicarán previamente a los usuarios de la vía.




