Durante el fin de semana, el evento ha reunido a la ciudadanía con 40 establecimientos, de los cuales 33 eran comercios y 7 de restauración. Esta cifra representa un nuevo máximo de participación y refleja el crecimiento sostenido de la feria en los últimos años.
La totalidad de los estands han estado ocupados por comercios asociados, lo que subraya la fortaleza del tejido comercial organizado y el papel fundamental del asociacionismo para impulsar iniciativas de dinamización económica en el municipio. El incremento en el sector hostelero ha contribuido a un modelo de feria más experiencial, que fomenta la permanencia del público y dinamiza el consumo local.
“"La Fira del Comerç vuelve a demostrar la fuerza de nuestro comercio local y su capacidad para generar actividad económica, cohesión social y vida en nuestras calles. Es un ejemplo de cómo, gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento y el tejido comercial, se pueden impulsar iniciativas que benefician a todo el municipio."
Inspirada en la estética de los años 20, la feria ha ofrecido una experiencia inmersiva con una programación diversa. Los visitantes han podido disfrutar de catas de productos, charlas sobre nutrición y autocuidado, y demostraciones como “La ley seca de los años 20: cómo disfrazaban el alcohol”.
Además, se han realizado actividades para todos los públicos, incluyendo un fotomatón, hinchables infantiles, batucada, sesiones de DJ locales y propuestas deportivas. La entrega de plantas por parte del Ayuntamiento ha sido una de las iniciativas más valoradas. Uno de los momentos más esperados fue el sorteo organizado por la Asociación de Comerciantes de Quart de Poblet (ACQ), que ofrecía un día de spa y una cena buffet en un hotel, incentivando así las compras.




