Esta apertura se considera técnica y está destinada a permitir la circulación por el nuevo eje principal de la plataforma, mientras se finalizan los trabajos restantes de la infraestructura. La medida busca una mejora inmediata en la fluidez del tráfico en una vía por la que circulan más de 20.000 vehículos diarios.
Una vez finalizada la actuación, la Diputación estudiará solicitar la cesión de la titularidad de la vía a la Generalitat. El objetivo es centrar sus inversiones en carreteras secundarias y comarcales, optimizando así la gestión de los recursos.
Uno de los pasos pendientes para completar la actuación es la retirada de varias torres de alta tensión por parte de Red Eléctrica, una intervención necesaria para finalizar las mejoras de seguridad en la zona. La intervención en la CV-370 se ha desarrollado en cuatro fases, siendo la actual la cuarta y última, con un presupuesto de 12,5 millones de euros.
Esta fase incluye la duplicación de la calzada con control de accesos y la creación de vías de servicio para separar el tráfico local del de paso. El proyecto incorpora además nuevas glorietas para mejorar el acceso a urbanizaciones como Montemayor, el Collado y la Presa, así como una estructura inferior que canaliza el tronco principal de la vía.
La actuación contempla, además, una vía ciclopeatonal, restauración paisajística con vegetación, instalación de pantallas acústicas y pasos de fauna. También se incluyen mejoras en drenaje, alumbrado, señalización, transporte público y reposición de servicios afectados, como conducciones de agua potable.




