Los trabajos, financiados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se centran en la limpieza preventiva y correctiva de colectores, pozos e imbornales. Para realizar esta labor, se utilizan camiones aspiradores y equipos de impulsión de agua a presión, además de gestionar los residuos extraídos como lodos y gravas.
El proyecto incluye una inspección exhaustiva del estado de las redes mediante equipos de televisión y dispositivos portátiles. El objetivo es detectar daños estructurales y registrar cualquier incidencia que pueda afectar al funcionamiento del servicio.
La licitación se ha dividido en tres lotes independientes para adaptarse a las necesidades específicas de cada localidad. En el caso de Aldaia, el plazo de ejecución es de 10 meses con un presupuesto de 169.037,00 euros. Por su parte, Picanya dispone de 90.229,70 euros para un periodo de ocho meses, mientras que Beniparrell cuenta con una inversión de 244.662,00 euros y un plazo de 18 meses.




