La operación se inició el pasado mes de febrero, cuando los agentes recibieron diversas quejas por el fuerte y persistente olor que se percibía en una urbanización de Picassent. Esta circunstancia fue clave para orientar la investigación hacia una finca concreta.
Una vez en la urbanización, los agentes identificaron el domicilio de donde provenía el olor. Además, realizaron mediciones en el transformador eléctrico de la zona, detectando una pérdida de corriente compatible con una plantación de interior.
Con los indicios recabados, la Guardia Civil llevó a cabo gestiones para identificar al morador de la vivienda, cuyo modo de vida era compatible con el mantenimiento de una plantación de marihuana.
La operación se precipitó a mediados de marzo, cuando los investigadores detectaron una interrupción repentina del consumo eléctrico. Esto llevó a los agentes a actuar en el chalet sospechoso mediante una entrada y registro.
Durante la intervención, se encontraron 43,60 kilogramos de cogollos de marihuana repartidos en siete secaderos, así como unos 160 esquejes de cannabis. También se intervinieron equipos industriales destinados al procesamiento de la droga, tales como sistemas de climatización, calor, bombas de riego y ventiladores.
El presunto autor de los hechos huyó y permanece en búsqueda para su detención. Se le atribuye un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Picassent y las diligencias fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Picassent Plaza número 2.




