Agentes de la Policía Nacional han detenido a diez personas, siete mujeres y tres hombres, en la provincia de Valencia por su presunta implicación en un entramado criminal. Esta red se dedicaba a la explotación sexual de mujeres en casas de citas ubicadas en las localidades de Torrent y Catarroja.
La operación ha permitido la liberación de catorce víctimas, las cuales eran obligadas a ejercer la prostitución en contra de su voluntad. Estas mujeres se encontraban en una situación de especial vulnerabilidad y bajo un control constante por parte de sus explotadores.
La investigación se inició a raíz de las declaraciones de varias víctimas de origen sudamericano, que alertaron sobre la posible existencia de esta red. A partir de estas informaciones, los agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Valencia confirmaron que la explotación se producía en viviendas destinadas al ejercicio de la prostitución.
Según las pesquisas, algunas de las mujeres acudían a estos pisos creyendo que iban a trabajar como masajistas. Sin embargo, una vez allí, eran obligadas a ejercer la prostitución y sometidas a un exhaustivo control personal para mantener la actividad delictiva. Las víctimas eran vigiladas de forma continua mediante teléfonos móviles y cámaras de videovigilancia, y estaban obligadas a cumplir estrictas normas. En caso de incumplimiento, se les imponían multas económicas o incluso eran expulsadas mediante el uso de la violencia.
Entre las sanciones registradas figuraban penalizaciones por “no limpiar”, “no hacer presentación a los clientes” o “ausentarse de la casa sin justificación”, lo que evidencia el nivel de control y coerción al que estaban sometidas.
Durante la investigación, los agentes localizaron los distintos inmuebles donde se desarrollaba la actividad delictiva en Torrent y Catarroja, así como el domicilio de dos de las detenidas en Alfafar. En el marco de la operación se llevaron a cabo tres registros, en los que se intervino abundante documentación relacionada con la contabilidad de los servicios sexuales y la distribución de sustancias estupefacientes. Además, los agentes hallaron libretas con anotaciones económicas, dosis de cannabis preparadas para su venta, dinero en efectivo y un revólver detonador con apariencia real.
La operación se saldó con la detención de las diez personas como presuntas autoras de delitos relativos a la prostitución, pertenencia a grupo criminal y contra la salud pública, culminando con la liberación de las catorce mujeres explotadas.




