La situación política en Compromís Picassent vive momentos de tensión a raíz de la renovación de la Junta Local. La decisión de Leticia Hernandis, concejala de Comercio, de retractarse de su dimisión ha desencadenado un cisma dentro de la coalición con Els Verds.
La asamblea extraordinaria, convocada con tan solo 48 horas de antelación, aprobó la nueva dirección del partido local, con Francesc Felipe como nuevo secretario local, Kerly Poma como secretaria de Organización y Finanzas, y Fede Rubio como secretario de Comunicación. Estos puestos sustituyen a la ejecutiva que encabezaba Esther Molina durante los últimos tres años.
Esther Molina, que ha sido militante durante 18 años, se enteró de su destitución al recibir la convocatoria de la asamblea. "Yo no dimití en ningún momento. Me enteré al recibir la convocatoria por correo electrónico, que normalmente debería haber hecho yo como secretaria de organización", ha declarado, lamentando la falta de consulta y comunicación previa. Molina considera que la asamblea fue un "paripé" para legitimar a Hernandis, a quien el partido y el pueblo exigen la dimisión.
Molina intentó impugnar la decisión ante la Ejecutiva nacional, pero sus alegaciones fueron rechazadas. Critica que las nuevas elecciones se hicieron con "listas cerradas y no consensuadas, en contra de los principios de Compromís", a diferencia de cuando ella fue elegida con votación secreta. "Tras 18 años de militante no reconozco al partido. Me sabe mal por Picassent, el proyecto que iniciamos no va a llegar a ningún lado", ha admitido.
Els Verds, que formaron coalición con Compromís y aportaron el líder de la candidatura en 2023, Vicent Enrique Pérez, también critican su exclusión. Aseguran haber conocido la convocatoria de la asamblea por correo electrónico, sin debate previo de los puntos a tratar. "Ignora la participación y el respeto que merecen todas las organizaciones que formamos parte de Compromís", afirman, y estudian posibles acciones para defender sus derechos como formación miembro.




