El juzgado ha archivado la investigación abierta a raíz de la muerte de un operario mientras realizaba tareas de reconstrucción en el CEIP Lluís Vives de Massanassa, tras la dana. La decisión judicial cierra la vía penal tanto para dos trabajadores de Tragsa como para la empresa, que ya indemnizó a la familia de la víctima.
Los hechos ocurrieron en noviembre de 2024. El operario, de 51 años, se encontraba inspeccionando y limpiando el centro educativo cuando un techo se derrumbó, provocándole la muerte.
La investigación policial, llevada a cabo por la Policia Nacional, concluyó con la detención de dos hombres de 46 y 59 años, compañeros de trabajo de la víctima. Según las pesquisas policiales, un golpe de maquinaria pesada en la estructura fue la causa del derrumbe. Por este motivo, se imputó al conductor de la excavadora y al encargado de la supervisión de los trabajos por un presunto homicidio por imprudencia grave.
El ministerio público ha admitido la posibilidad de que el accidente se debiera a una maniobra inadecuada de la maquinaria, pero tampoco descarta que el estado del edificio, afectado por la dana, pudiera haber influido en el derrumbe.




