Andrea Forte y Mila González: pasión por la panadería artesanal en Meliana

Los fundadores de la panadería artesanal en Meliana comparten su visión sobre la gastronomía, la sostenibilidad y el futuro de su oficio.

Imagen genérica de panes de masa madre artesanales en un obrador.
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Imagen genérica de panes de masa madre artesanales en un obrador.

Andrea Forte y Mila González, fundadores de una panadería artesanal en Meliana, ofrecen una perspectiva única sobre su pasión por la gastronomía, la calidad de los ingredientes y el futuro de su oficio.

La panadería y pastelería artesanal de Andrea Forte y Mila González, ubicada en la Avenida Rei en Jaume, 24 en Meliana, se distingue por el uso de masa madre, harinas ecológicas y largas fermentaciones. Sus productos, elaborados con ingredientes de temporada y de proximidad, buscan ofrecer un sabor auténtico y natural, sin aditivos ni colorantes artificiales.
Los clientes pueden adquirir sus productos directamente en el obrador, o encontrarlos en restaurantes y cafeterías de Meliana y Valencia. También comercializan a través de su página web, Instagram y un canal de difusión de Whatsapp. Además, ofrecen la posibilidad de recoger pedidos en el punto colaborador Mengem, trabajando siempre bajo pedido para garantizar la frescura y calidad.

"Nos ilusiona pensar que cada pieza que sale de nuestro obrador puede contar una historia de respeto por el producto, por el entorno y por las personas que lo hacen posible."

Andrea Forte y Mila González · Fundadores de la panadería artesanal
En cuanto a sus preferencias personales, Andrea, quien se encarga de la cocina en casa, suele preparar pasta hecha a mano o risotto para los invitados. Su conexión con la agricultura y la naturaleza, heredada de sus familias, ha influenciado su decisión de no desperdiciar comida y cultivar sus propios alimentos. Consideran que la alimentación del futuro debería ser más consciente y respetuosa con el medio ambiente, los productores y los consumidores, y que el acceso a alimentos saludables debería ser universal.
Entre sus descubrimientos gastronómicos recientes, destacan unos vinos franceses de Ournac Frères. Si tuvieran que salvar un solo alimento, elegirían el chocolate, el café y el queso, ya que se declaran adictos a estos tres productos. Su último homenaje gastronómico fue La Farrata, una tarta de ricotta, arroz, canela y naranja, típica de Lucera, Italia, ciudad natal de Andrea.
A pesar de los desafíos del sector, como la burocracia y la competencia de las grandes cadenas, Andrea y Mila se mantienen firmes en su visión. Aspiran a un obrador más maduro y humano en diez años, donde el oficio sea exigente pero con respeto y conciliación familiar. Su objetivo es demostrar que otra forma de hacer panadería es posible, más equilibrada y sostenible, valorando el origen de cada ingrediente y el impacto de cada proceso.