La exposición, comisariada por la fotógrafa Eva Máñez, reúne por primera vez las historias de veinte mujeres fusiladas en Paterna, convirtiéndose en un símbolo de la represión franquista en la Comunitat Valenciana. El acto de inauguración contó con la participación de la ministra Diana Morant y el alcalde Juan Antonio Sagredo, en una jornada dedicada a la reivindicación histórica y la memoria democrática.
La muestra pone el foco en la represión específica que sufrieron las mujeres después de la Guerra Civil. Además de las ejecuciones, encarcelamientos o el exilio, padecieron una violencia diferenciada por su condición de mujeres. El franquismo impuso un modelo patriarcal que castigaba duramente a aquellas que habían defendido los valores republicanos, persiguiéndolas doblemente por su ideología y por cuestionar el rol femenino tradicional.
“"He querido sumarme a este reconocimiento a 20 mujeres que fueron asesinadas durante el franquismo, algunas valencianas y otras no, pero todas ellas encontradas aquí."
La ministra Morant subrayó la importancia de visibilizar estas historias, destacando que muchas fueron represaliadas por defender valores democráticos. Calificó el acto como un “ejercicio de obligación democrática” y reivindicó el papel de Paterna en la recuperación de la memoria histórica, asegurando que el Gobierno de España continuará trabajando en esta línea.
Por su parte, Eva Máñez resaltó el valor colectivo del proyecto, afirmando que esta exposición es un hito al reunir por primera vez a las '20 rosas de Paterna' en el mismo lugar donde se produjeron los crímenes. Reclamó un reconocimiento institucional para estas mujeres, que fueron comprometidas con una República que defendía los derechos femeninos.
“"Es la primera vez que las 20 ‘rosas de Paterna’ están reunidas y reciben un reconocimiento conjunto, además en el mismo lugar donde se produjeron los crímenes."
El alcalde Juan Antonio Sagredo agradeció el papel de las familias y asociaciones en la recuperación de la memoria, destacando el trabajo realizado en Paterna en la última década, con la exhumación de más de 80 fosas y la recuperación de más de 1.600 cuerpos. Lamentó que el impulso aún dependa en gran medida de la sociedad civil, a pesar de que estos actos deberían ser una normalidad democrática.




