La carga de trabajo en los departamentos de Servicios Sociales se ha disparado en casi todos los ayuntamientos, incluyendo los de población media y los más pequeños, a raíz de la regularización extraordinaria de personas migrantes. La organización es vital para poder atender correctamente a toda la gente que quiere optar a la regularización, pero los consistorios son conscientes de que el tiempo y la burocracia no suelen ir juntos.
Las colas de personas que quieren solicitar la regularización ya se formaban antes de que amaneciera a las puertas de algunas oficinas municipales. Muchos consistorios denuncian que todo el proceso se ha volcado en ellos. Un ejemplo es Torrevieja, donde a las seis de la mañana ya había grupos de gente para pedir el padrón, y una cola de hasta 400 personas a las puertas de la oficina del PROP para pedir el certificado de vulnerabilidad.
En Foios (Horta Nord), con menos de 9.000 habitantes y un 7% de población migrante, el personal intentaba explicar la información por grupos. El departamento, con quince personas y cuatro auxiliares, pide ampliar los recursos con, al menos, una trabajadora social y un administrativo más. En Burjassot (Horta Nord), están diseñando un plan de choque para tramitar las primeras solicitudes y han reforzado el personal. A partir de la próxima semana, activarán las citas previas para orientar y certificar la documentación, lo que supondrá un "esfuerzo tremendo" y requerirá duplicar turnos y mover personal de otros departamentos.
“"Una cosa tan importante y trascendental para tantísimas personas debería haberse hecho de otra manera."
El Ayuntamiento de València ha recibido a personas migrantes que se acumulan a las puertas de las oficinas. La alcaldesa, María José Catalá, ha señalado que también se están añadiendo solicitudes de personas que llegan de otros municipios, ya que en sus ayuntamientos les han dicho que "no hacen empadronamientos especiales". Catalá ha calificado el proceso de "verdadera porquería" y de "barbaridad" contra los ayuntamientos, ya que ha volcado en los municipios a gente que deambula "sin información y sin conocer bien el proceso".
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha pedido a los ayuntamientos y a todas las administraciones públicas del país que "dimensionen el servicio para la atención adecuada de las personas". Ha reconocido que los primeros días serán de "más desconcierto", pero ha insistido en que el trabajo de las administraciones es "dimensionar la atención" para garantizar un servicio adecuado.
Por su parte, Compromís per Castelló ha criticado la "falta de previsión" del gobierno local ante el proceso, tras las "largas colas" registradas en la capital de la Plana. Reclaman que el ayuntamiento destine todos los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar una atención "digna y ágil", y denuncian que el ejecutivo municipal ha convocado reuniones de urgencia e intenta reorganizar el dispositivo "a raíz del colapso y las dificultades de atención".




