Cientos de personas, mayoritariamente jóvenes antifascistas, se reunieron para recordar la figura de Guillem Agulló, asesinado el 11 de abril de 1993 en Montanejos por un grupo de extrema derecha. El acto central se celebró en can Bassot, convirtiéndose en un punto de encuentro para la reivindicación de la memoria y la lucha contra el fascismo.
Los eventos, organizados por diversas entidades sociales y culturales del municipio, incluyeron una concentración, una manifestación por las calles de la villa y la lectura de un manifiesto. Durante la jornada, se subrayó la importancia de Agulló como símbolo de la resistencia contra el fascismo y el racismo, con la repetición del lema "Guillem Agulló, ni olvido ni perdón". La música de dolçainers y tabaleters del grupo Estrela Roja acompañó los actos.
Guillem Agulló, ni olvido ni perdón.
La plaza del Ayuntamiento fue uno de los epicentros de la conmemoración, donde familiares, activistas y representantes de entidades recordaron al joven de Burjassot como una persona profundamente comprometida con la política y la sociedad. También se realizó una emotiva ofrenda floral en su memoria.
Los organizadores destacaron que este homenaje va más allá del simple recuerdo, siendo una herramienta fundamental para concienciar a las nuevas generaciones sobre los peligros del odio y la violencia política. Enfatizaron la vigencia del legado de Guillem Agulló, que a lo largo de los años se ha consolidado como un referente del antifascismo en los Països Catalans.




