Las complicaciones habituales en el tráfico se han notado especialmente en los enlaces con el Puerto de València y las vías que conectan el cinturón metropolitano con el centro urbano. La V-30 ha sido la vía con mayores dificultades de circulación, sobre todo en su tramo sur.
Se han registrado hasta 3 kilómetros de retenciones en la V-30 desde el enlace con la A-7 (zona de Quart de Poblet) hasta la conexión con la V-31 en sentido al Puerto, con tráfico lento y paradas intermitentes. En sentido contrario, hacia la A-7 y el aeropuerto, la circulación ha sido densa a la altura de Xirivella, con 2 kilómetros de congestión debido a la incorporación de vehículos procedentes de la A-3.
El acceso a València por el sur, a través de la V-31 (Pista de Silla), también ha presentado densidad con varios kilómetros de retenciones. Se han acumulado 4 kilómetros de tráfico muy lento desde Silla hasta la zona comercial de Alfafar-Sedaví (kilómetros 5 al 1), afectado por la acumulación de vehículos pesados hacia la Avenida Ausiàs March.
La CV-35 (Pista de Ademuz) ha registrado sus complicaciones habituales en dirección a València desde San Antonio de Benagéber, con 2,5 kilómetros de retención a la altura de Burjassot y el enlace con la CV-30 (Ronda Nord), causando demoras de hasta 15 minutos. La entrada norte por la V-21 ha tenido tráfico denso con 1,5 kilómetros de paradas desde Port Saplaya hasta la entrada a la ciudad por la Avenida de Cataluña.
Finalmente, la A-7 ha mantenido un tráfico intenso pero fluido a la altura de Cruz de Gracia, excepto en el enlace con la CV-35, donde se han producido retenciones puntuales de 1 kilómetro en sentido Alicante.




