La intervención técnica, que busca mantener en óptimas condiciones las figuras que se han salvado del fuego a lo largo de las décadas, ha finalizado su fase inicial. Ahora, el museo se prepara para la segunda etapa de esta importante labor de conservación.
Según las previsiones del centro, las tareas de recuperación técnica estarán totalmente terminadas el próximo verano. En ese momento, culminará el proceso de restauración global de todas las piezas custodiadas en sus instalaciones.
La finalización de estos trabajos de mantenimiento y consolidación coincide con el calendario festivo de la ciudad. El objetivo principal es que la exposición permanente presente su mejor estado de conservación de cara a la recepción de los nuevos ninots indultats de 2026.
Esto garantizará que las nuevas incorporaciones convivan en un espacio renovado y con los estándares de conservación adecuados. La intervención abarca tanto a los ninots de las fallas grandes como a los de las infantiles, piezas que, debido a su materialidad —habitualmente cartón piedra, poliestireno o madera—, requieren limpiezas periódicas y restauraciones específicas para evitar el deterioro causado por el paso del tiempo y la exposición al público.




