La joven deportista, de origen senegalés, ha sido seleccionada en el draft de la WNBA, igualando el puesto logrado por Pau Gasol en 2001. En una conversación sincera, ha subrayado el papel fundamental de su familia, la necesidad de mantener los pies en el suelo y la búsqueda del equilibrio entre su ambición deportiva y la vida personal.
La jugadora ha reflexionado sobre los avances y los retos del baloncesto femenino, ofreciendo un testimonio que combina talento, disciplina y humildad. Este perfil la sitúa como referente para una nueva generación de deportistas que ya están marcando la historia.
“"La primera vez que debuté con la selección o con el Valencia Basket es un momento difícil. No me sentía preparada y veía que era algo muy grande para mí."
Sobre su rápida maduración, ha comentado que haber compartido equipo con jugadoras mucho mayores le ha ayudado a crecer personalmente. Ha destacado que, aunque entrena con las categorías superiores, siempre busca un momento para estar con sus compañeras y amigas, valorando mucho la amistad como clave para desconectar y mantenerse centrada.
La jugadora también ha hablado sobre la presión de las expectativas y la importancia de vivir el presente. Ha afirmado que no le gusta pensar demasiado en el futuro, sino centrarse en lo que tiene que hacer en el momento actual. Además, ha expresado su orgullo por ser mujer y deportista, y ha agradecido el crecimiento del baloncesto femenino, que cada vez tiene más visibilidad y reconocimiento.
“"No me gusta pensar mucho en mi futuro, en qué va a pasar. Es más, el pensar si sale mal."
Finalmente, ha compartido su lema de vida: “tener paciencia y ser valiente”. Ha animado a las jóvenes deportistas a perseverar, a pesar de los obstáculos, y a rodearse de personas que les aporten apoyo y motivación. Ha concluido que las cosas buenas llegan cuando menos se esperan, y que la clave es seguir adelante con disciplina y humildad.




