El mercado inmobiliario valenciano atrae fondos especializados en vivienda protegida, que buscan suelo en la provincia de Valencia ante la creciente demanda y la prioridad del Consell para este tipo de construcciones.
El mercado inmobiliario de la Comunitat Valenciana ha captado la atención de promotores y fondos de inversión en diversos segmentos, como el residencial, las residencias de estudiantes, las naves logísticas y las oficinas. Sin embargo, la compleja situación actual de la vivienda ha propiciado la aparición de fondos especializados en vivienda protegida pública (VPP).
Estos inversores están poniendo el foco en la provincia de Valencia, según ha señalado un directivo del sector. El interés en la vivienda protegida es muy alto, y ya se observan promotoras y fondos dedicados exclusivamente a este producto. Estos actores buscan suelo, ya que han identificado una oportunidad de negocio en las viviendas de protección pública que, además, son una prioridad para el actual Consell, con el objetivo de impulsar 10.000 unidades en esta legislatura.
Las promociones de VPP se dispararon en 2025 en la Comunitat Valenciana, registrando el doble de peticiones de calificación provisional de viviendas protegidas, hasta alcanzar las 1.837, según datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Este apetito inversor es significativo, a pesar de que el precio del módulo actual es de 2.400 euros el metro cuadrado.
“"Creo que este precio debería subir un poco porque los precios de construcción están subiendo y los márgenes son escasos, pero aún así surgen fondos muy especializados en vivienda protegida."
El futuro de la promoción inmobiliaria se encuentra en la vivienda asequible, dada la necesidad de activos que pueda asumir una mayor parte de la población ante la escalada de precios actual, tanto de segunda mano como de obra nueva. Para hacer vivienda asequible, es fundamental desarrollar más suelo, incluyendo zonas más allá del área metropolitana, como el eje hacia el interior, pasando por Utiel y Cheste, y los ejes norte y sur de Valencia.
Para conseguir un equilibrio entre la rentabilidad de los promotores y un precio asequible en la vivienda, se proponen modelos ya existentes en otros países y autonomías. Un ejemplo es el de Cataluña, donde el sector privado puede poner solares a disposición del sector público para construir con créditos blandos y quedarse con la gestión del edificio y con el retorno en VPO durante varios años. La colaboración público-privada, como en el Reino Unido, es clave.
“"El sector público yo creo que tiene que dedicarse a regular; a desarrollar el suelo y a quitar trabas. Tiene que ser capaz de sacar la famosa ley de suelo que llevamos tiempo ya deseando todos."
Se propone la convocatoria de una mesa por parte de la Administración donde se sienten todos los actores del sector para conseguir desarrollos más ambiciosos. Es necesario distinguir entre vivienda pública de promoción pública y la que desarrolla un operador privado, ya sea sobre suelo público o privado. En todos los casos, el acceso está restringido por requisitos económicos.
En los últimos 10 años, el sector público solo ha ejecutado 26 viviendas protegidas en la Comunitat Valenciana, frente a las más de 3.400 unidades de VPO del sector privado. La parálisis fue tal que de 2014 a 2021 la parte pública no promovió ninguna vivienda protegida en la región, según datos del Ministerio de Vivienda.
La compañía Aliseda, por ejemplo, cuenta en la Comunitat Valenciana con una cartera de 153 suelos con capacidad para desarrollar 14.808 viviendas y un valor estimado de 296 millones de euros. Solo en la provincia de Valencia, gestiona 50 suelos con potencial para 3.015 viviendas y un valor próximo a los 38 millones de euros. La compañía pone el foco en suelo y activos terciarios en un mercado impulsado por la fuerte demanda y el creciente interés inversor.
Entre sus proyectos actuales, gestionan un suelo en fase avanzada de gestión urbanística en La Albufereta (Alicante) para 589 viviendas, un suelo terciario de 30.000 m² en L'Eliana, y un suelo terciario/logístico de 360.000 m² en Onda. También gestionan suelos residenciales en Castellón y el Puerto de Sagunto, y una finca rústica en la zona de Benidorm. Mantienen una gestión activa de suelo residencial en ubicaciones clave como Gandia, Tavernes de la Valldigna, San Juan, Burriana, Orihuela, Oropesa del Mar, Alicante, San Vicente del Raspeig, Sagunto, Cárcer y Paterna, entre otras.
Además del suelo residencial, Aliseda avanza como gestor de activos en el mercado español, con un foco creciente en activos terciarios como oficinas, logística, retail y hoteles. En los últimos diez meses, ha identificado más de 2.400 millones de euros en oportunidades fuera de mercado.
Valencia se ha consolidado como uno de los principales hubs inmobiliarios del sur de Europa, gracias a sus precios competitivos, seguridad jurídica, localización estratégica y disponibilidad de talento. La compañía destaca el papel de su filial EFFIC, especializada en eficiencia energética, para impulsar la rehabilitación del parque inmobiliario y la descarbonización.