La celebración de festivales como Love the 90’s, I Love Reggaeton, Festival de les Arts y BigSound en la Ciutat de les Arts i les Ciències (CACSA) se complica. Una sentencia judicial y la petición de CACSA a la justicia para mantener los certámenes con un plan que garantice el cumplimiento de la ordenanza municipal contra la contaminación acústica, abre la puerta a la búsqueda de nuevas ubicaciones.
Las condiciones actuales, informadas por la Generalitat y CACSA a los promotores, implican no superar los 85 decibelios en el recinto y que no lleguen más de 45 decibelios nocturnos o 55 diurnos a las viviendas cercanas. Estos baremos hacen muy difícil la celebración óptima de un festival, ya que el sonido se aproximaría más a un "hilo musical" que a un evento de estas características, lo que podría afectar la experiencia del público y la participación de los artistas.
Un festival suele emitir entre 108 y 110 decibelios. La diferencia con el límite de 90 decibelios, equivalente al ruido de un secador de pelo doméstico, es significativa. Esta restricción supondría cuadriplicar la sensación de volumen para el público y la instalación de limitadores que cortarían la música cada vez que se superara el límite, impidiendo el correcto funcionamiento de los eventos.
Dentro de València, una opción sería La Marina Sur, el único recinto que podría acoger espectáculos con 15.000 a 20.000 asistentes diarios, si no fuera por las obras que limitan la capacidad a 14.000 personas. Esto dificultaría festivales como el Festival de les Arts o BigSound, que requieren dos escenarios, a menos que se utilice también La Marina Nord. Otra alternativa sería el estadio del Levante UD, el Ciutat de València, con una capacidad máxima para conciertos de unos 13.000 espectadores, una cifra insuficiente para algunos festivales.
Fuera de València, el Parc Central de Torrent, con 26.000 metros cuadrados, podría ser una alternativa viable. Este espacio ya ha acogido eventos como The Burger Cup, Rockejat Festival o Germanor Fest. El Recinto Ferial de Mislata, con 14.000 metros cuadrados, también es una opción, ya que ha albergado conciertos con cerca de 20.000 espectadores. Ambas localidades, en el área metropolitana, son accesibles por metro o coche desde València.
Más alejada de la ciudad, el circuito Ricardo Tormo de Cheste ofrece un espacio aún mayor. Hace más de una década, un concierto en este recinto acogió a más de 50.000 fans, lo que lo convertiría en una opción para festivales de gran formato, dado el futuro incierto en su ubicación actual.




