Especialistas de Vithas alertan sobre el asma en primavera y la importancia del control

Los expertos de los hospitales Vithas en la Comunitat Valenciana subrayan la necesidad de un seguimiento continuo y la detección temprana para evitar complicaciones.

Imagen genérica de una mano sosteniendo un inhalador, con flores de primavera desenfocadas al fondo.
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Imagen genérica de una mano sosteniendo un inhalador, con flores de primavera desenfocadas al fondo.

Los especialistas de los hospitales Vithas en la Comunitat Valenciana insisten en la importancia de mantener un control continuo del asma, acudir a revisiones especializadas y estar atentos a los síntomas para evitar infradiagnósticos y crisis asmáticas, especialmente en primavera.

El Día Mundial del Asma sirve para recordar que esta patología afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y continúa siendo una enfermedad crónica infravalorada, a pesar de su impacto significativo en la calidad de vida, sobre todo en niños y jóvenes.

"El asma tiene síntomas muy variables e intermitentes, por lo que muchos pacientes pasan largos periodos sin síntomas y no consultan. Cuando acuden, es posible que las pruebas sean normales y requieran estudios más específicos."

una neumóloga de Vithas
Síntomas como la tos, las sibilancias o la disnea son inespecíficos y pueden confundirse con infecciones comunes, EPOC, insuficiencia cardíaca o simple desacondicionamiento físico, especialmente en personas mayores. Para un diagnóstico preciso, se requiere documentar la variabilidad del flujo aéreo mediante espirometría o mediciones de flujo máximo, idealmente antes de iniciar tratamiento con corticosteroides inhalados.
Un tratamiento personalizado es fundamental, por lo que un diagnóstico precoz permite a los profesionales desarrollar un plan de tratamiento adaptado a las necesidades del paciente, utilizando medicamentos controladores y de alivio rápido, y modificando factores ambientales que puedan agravar la enfermedad.
Durante la primavera, las personas con asma deben extremar las precauciones debido a la alta exposición a alérgenos. Es crucial mantener un control farmacológico adecuado y continuar el tratamiento de base, incluso cuando los síntomas estén controlados, para reducir el riesgo de exacerbaciones. También es importante controlar la rinitis alérgica, ya que comparte mecanismos inflamatorios con el asma.
En el caso del asma infantil, que afecta al 10% de los niños, es la enfermedad crónica más frecuente en esta población. Altera profundamente la dinámica académica y emocional del menor, provocando absentismo escolar, dificultando el aprendizaje, limitando la actividad física y generando ansiedad. Para un manejo adecuado, se insiste en identificar desencadenantes, establecer protocolos claros ante una crisis asmática y formar a niños y educadores en el uso correcto de inhaladores.