Esta advocación mariana está estrechamente vinculada a la historia de la antigua fábrica de tabacos de València, hoy sede municipal del Ayuntamiento y conocida popularmente como Tabacalera. La imagen fue encargada en 1940 por un colectivo de trabajadoras y trabajadores de la fábrica, las conocidas cigarreras, que durante décadas mantuvieron viva su devoción como símbolo de identidad del barrio y del propio centro de trabajo.
En 2002, las trabajadoras cedieron la imagen al cuerpo municipal de Bomberos con el objetivo de que formara parte del futuro Museo de Bomberos proyectado en el parque central de la avenida de la Plata. Fruto de esta colaboración, en 2003 se constituyó y registró oficialmente la Cofradía de la Virgen de Tabacaleros y Bomberos de València, que desde entonces ha custodiado la imagen.
Durante estos años, la Virgen ha tenido distintas ubicaciones: en un primer momento se alojó en el Museo de la Ciudad y, posteriormente, se trasladó a la actual sede municipal de Tabacalera, donde es conocida coloquialmente como Virgen de Tabacalera. La imagen, obra del artista Vicente Benedito Baró, es una réplica de la Virgen de los Desamparados, patrona de València, y presenta los elementos iconográficos característicos: el niño en brazos y las figuras de los desamparados. Cuenta además con un ajuar completo, entre el que destaca su manto de tono hueso.
El impulso de la Cofradía, presidida por la inspectora del cuerpo de Bomberos, junto con la colaboración del Ayuntamiento de València y la Hermandad de los Seguidores de la Virgen, ha permitido recuperar una tradición que no se celebraba desde 2015. Este año, además, la efeméride coincide con el 86 aniversario de la imagen.
Con este motivo, se ha organizado para este sábado una jornada que incluirá la celebración de una misa en la Iglesia de San Pascual Bailón, seguida de una procesión por las calles del barrio de Exposición. Finalmente, la imagen regresará a la sede de Tabacalera, donde podrá ser visitada y venerada tanto por los trabajadores municipales como por la ciudadanía. Miembros de la Cofradía y de la Hermandad de los Seguidores de la Virgen han supervisado hoy el estado de la imagen y han puesto a punto cada detalle para garantizar que se encuentre en perfectas condiciones para ese reencuentro con los fieles.




