València aprueba su primer decálogo de Inteligencia Artificial para un uso ético y seguro

El Ayuntamiento de València establece diez normas para garantizar que la IA se aplique de forma transparente, respetando los derechos fundamentales y optimizando los recursos públicos.

Imagen genérica de la fachada de un ayuntamiento valenciano con balcón y barandillas de hierro, iluminado por el sol de la tarde.
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Imagen genérica de la fachada de un ayuntamiento valenciano con balcón y barandillas de hierro, iluminado por el sol de la tarde.

El Ayuntamiento de València ha aprobado su primer decálogo sobre el uso de la inteligencia artificial (IA), estableciendo diez normas para garantizar una aplicación ética, segura y centrada en las personas en los servicios municipales.

La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a este documento histórico, que servirá de guía para la incorporación y utilización de esta tecnología con el objetivo de mejorar los servicios que la administración pública ofrece a la ciudadanía. El compromiso municipal es que la IA optimice los recursos públicos.
Según ha explicado la concejala de Innovación, Tecnología, Agenda Digital y Captación de Inversiones, Paula Llobet, “la inteligencia artificial no es una herramienta más; es un cambio de modelo que exige liderazgo, gobernanza y visión de futuro”.
El primer principio del decálogo subraya una “IA centrada en las personas, desarrollada y utilizada conforme al marco europeo, con pleno respeto a los derechos fundamentales, la dignidad humana y los valores democráticos”. El acuerdo también destaca la decisión de abordar la IA como un cambio organizativo, con liderazgo institucional, y no como una simple adquisición tecnológica.
El texto aprobado garantiza la supervisión humana de las decisiones, la transparencia de los sistemas utilizados y una evaluación continua de sus resultados y efectos. Además, el Ayuntamiento se compromete a ofrecer formación gratuita a la ciudadanía, con especial atención a los colectivos con riesgo de exclusión digital, para asegurar que la transformación no deje a nadie atrás.
El decálogo también refleja la voluntad de contar con la participación activa del personal municipal, asumiendo su formación y diálogo permanente. Asimismo, muestra un “apoyo activo al tejido económico de la ciudad” y defiende el papel de València como agregadora de datos.
Por último, se prevé la colaboración con universidades, centros de investigación e infraestructuras europeas, así como la protección reforzada de los derechos frente a usos ilícitos y la vocación de València como referente europeo en IA aplicada. Esta iniciativa consolida una estrategia ya en marcha, que incluye la creación del Comité de Ética y Gobernanza de la IA (CEGIA) y la Oficina Técnica de IA y Datos.