El artista, que actuaba en la capital valenciana como parte de su gira Insurrección Tour, sufrió un accidente en pleno concierto. Tras la caída, tuvo que acudir al hospital, donde le confirmaron la rotura de ligamentos.
El incidente provocó una interrupción de la actuación durante unos veinte minutos, mientras el equipo sanitario atendía al cantante. A pesar de la lesión, regresó al escenario con el hombro vendado y un cabestrillo para finalizar el concierto.
“"No sabemos cómo será la recuperación, pero podría haber sido peor; estoy bien."
La organización del Roig Arena agradeció públicamente la profesionalidad del artista por haber completado la actuación en una situación tan complicada. El director general del recinto destacó su actitud admirable.
“"Demostró anoche el grandísimo profesional que es, mostrando una actitud admirable queriendo terminar el concierto en una situación difícil. Ahora lo más importante es que se recupere rápidamente, y así lo deseamos."
El evento ha dejado una huella en la historia del Roig Arena por la dedicación mostrada, y se espera que el artista pueda regresar pronto al recinto.




