El Síndic afea a Catalá que oculte las entradas vendidas de los Concerts de Vivers

El defensor del pueblo valenciano insta al consistorio a facilitar la información sobre las ventas y los precios de los conciertos.

Imagen genérica de un micrófono en un escenario vacío.
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Imagen genérica de un micrófono en un escenario vacío.

El Síndic de Greuges ha exigido al Ayuntamiento de València, dirigido por María José Catalá, que facilite la información completa sobre la venta de entradas de los Concerts de Vivers previstos para julio.

El Síndic de Greuges ha criticado la negativa del Ayuntamiento de València a detallar las razones por las que los datos de venta de entradas de los Concerts de Vivers son considerados confidenciales. El organismo pregunta si esta información fue declarada sensible en los contratos con las empresas promotoras.
En una resolución del pasado 17 de junio, el defensor del pueblo valenciano recuerda que la obligación de las empresas privadas que contratan con la administración pública no se limita solo a los datos del expediente de contratación, según el artículo 5 de la Ley 1/2022 de transparencia. Por ello, recomienda facilitar toda la información sobre las entradas vendidas, sus precios y las empresas promotoras para cada concierto.
Desde Compromís, el concejal Pere Fuset ha celebrado la resolución, afirmando que el gobierno de Catalá no puede ocultar las ventas de un ciclo musical que depende de la venta de entradas. Según Fuset, esta opacidad esconde el fracaso del ciclo, que ha perdido un tercio de su público en dos años, pasando de más de 55.000 a poco más de 38.000 asistentes.
Fuset señala que la cancelación de un concierto por la venta de solo 100 entradas confirma un modelo fallido, y recuerda suspensiones anteriores. Argumenta que el cambio de modelo impulsado por PP y VOX ha sustituido un modelo plural por uno sectario que ha censurado la música en valenciano y ha alejado al público fiel.
El concejal critica la contradicción entre la imagen de "València Music City" y la realidad de un festival en retroceso, con menos público, conciertos cancelados y datos ocultos. Compromís exige el cumplimiento inmediato de la resolución del Síndic y un cambio de modelo que recupere la pluralidad musical y el apoyo a la cultura valenciana.